viernes, 5 de febrero de 2010


Un día Satanás y Jesús estaban conversando.


Satanás acababa de ir al Jardín del Edén, y estaba mofándose y riéndose
diciendo:

Si Señor. Acabo de apoderarme del mundo lleno de gente de allá abajo. Les tendí una trampa, usé cebo que sabia que no podrían resistir.
Cayeron todos!

¿Que vas a hacer con ellos? Preguntó Jesús.

Ah, me voy a divertir con ellos. Respondió
Satanás. Les
enseñaré como casarse y divorciarse, cómo odiar y
abusar uno del otro, a beber
y fumar y por supuesto, les enseñaré a inventar
armas y bombas para que
se destruyan entre sí. Realmente me voy a divertir!

¿Y qué harás cuando te canses de ellos? Le preguntó Jesús.

Ah, los mataré. Dijo Satanás con la mirada llena de odio y orgullo.

¿Cuánto quieres por ellos? Preguntó Jesús.

Ah, tu no quieres a esa gente. Ellos no
son buenos. ¿Por qué los querrías tomar. Tu los tomas y ellos te odian.
Escupirán a tu
rostro, te maldecirán y te matarán. Tu no quieres a esa gente!!
¿Cuánto? Preguntó nuevamente Jesús.
Satanás miró a Jesús y sarcásticamente respondió:

Toda tu sangre, tus lagrimas, y tu vida.

Jesús dijo:
HECHO!

Y así fue como pago el precio.

1 comentario:

  1. Muy buena... me agrada como expresa su vida sacerdotal y su estancia hacia con la gente de esa comunidad tan maravilloso, haber cuando tendre el gusto de ir de neuvo a conocerlo bien... con un clima mas tranquilo jejeje, saludos padre... un abrazo...

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